Las Dos Mitades del Discernimiento

El término “discernimiento” viene del significado de la palabra “cerner.” Involucra separar de las diferentes voces que nos llaman, para poder escuchar la voz de Dios. También significa cerner, depurar de nuestros propios pensamientos, sentimientos, deseos y motivaciones para descubrir dónde es que Dios nos está llevando. Sin embargo, ¡el discernimiento no es simplemente un ejercicio duro! Es primero, y antes que nada, buscar no una respuesta sino una persona, Aquél que es la Respuesta. El discernimiento requiere una relación con Dios que se riega constantemente a través de la oración. La oración entonces, nos lleva a tomar pasos para responder a lo que el Señor nos está invitando. El orar, entonces, lleva naturalmente a la acción, y esa acción lleva de regreso a la oración. Un buen discernimiento siempre tendrá esos dos elementos.

¿Qué es oración? 

La oración es la vida de una relación con Dios. El Catecismo habla de la oración fundamentalmente como un encuentro. En oración, encontramos al Dios que nos busca primero y siempre da el primer paso hacia nosotros, el Dios que “llama incansablemente a cada persona,” y quien “tiene sed de que el hombre tenga sed de Él”. (2567, 2560). El discernimiento es imposible sin una vida de oración en la cual usted encuentra al Dios que lo conoce y lo ama. Mientras más aprendemos a recibir del Señor en oración, más cambiarán nuestros corazones para que comencemos a desear lo que Él desea. Entonces, el discernimiento se convierte menos sobre encontrar lo que Dios quiere que hago, y más y más sobre el Señor mismo, entonces la misión que Él tiene para mi vida se vuelve clara.

¿Cómo oro?

Ya que la oración es fundamentalmente una relación con Dios, se verá diferente para cada uno. Sin embargo, lo que es importante en el discernimiento, es orar de una manera que sea verdaderamente relacional –una manera que nos permita llevar nuestro corazón al Señor y recibir de Su Corazón. Aún cuando usted está usando oraciones formales (como el Padrenuestro o el Rosario), la meta debe ser permitir que la oración lo lleve a la relación con Él.

Estilos de Oración

Más abajo, encontrará algunos ejemplos (en inglés) de maneras en las que puede orar. Esta no es una lista completa de estilos, pero usted debería de poder encontrar algo que lo ayude a comenzar. No tema modificar o combinar estilos de oración (por ejemplo, orar la lectio divina con las lecturas antes de la Misa, etc.).

 Un discernimiento diligente debe involucrar la oración, pero no puede parar ahí. Mientras más crecemos en intimidad con Dios en oración, más comenzaremos a sentir el deseo de hacer algo para responder a la gracia que Dios nos está dando. Tenemos que tomar pasos activos para permitir que Dios confirme la dirección en la que sentimos que Él nos está llevando…o que nos lleve en una dirección diferente. Uno de estos pasos es aprender sobre las diferentes vocaciones a las que usted puede ser llamado: encontrará esa información en las páginas de hombres y mujeres de este sitio. Abajo hay muchas maneras importantes de poner su discernimiento en acción.

Servicio

Cada vocación Cristiana es un llamado al servicio. Estamos cada uno llamado desde nuestro bautismo a darnos a nosotros mismos por amor, a aprender a vivir para los demás, no para nosotros mismos. San Juan lo expresa de esta manera: “En esto hemos conocido el amor, en que él entregó su vida por nosotros; también nosotros debemos entregar nuestras vidas por los hermanos” (1 Jn 3:16). Por lo tanto, cuando estamos discerniendo nuestra vocación, es importante encontrar alguna manera de servir. Un ministerio litúrgico como el ser lector o monaguillo puede ser una opción obvia para alguien discerniendo el sacerdocio o la vida religiosa, pero también existe una gran necesidad de catequistas y voluntarios para que trabajen con jóvenes. Los ministros en nuestra diócesis que sirven a personas sin hogar (como Mobile Loaves and Fishes o Feed My People) siempre están buscando más voluntarios. Visitar a los ancianos y a quienes no pueden salir de casa es otra manera de llevar la compasión de Cristo a aquellos en los márgenes. El ministerio de prisión requiere un proceso de selección y de entrenamiento más largo, pero es importante para los reclusos. Hable con su pastor para saber qué está pasando en su parroquia, o revise alguno de los enlaces de arriba.

Dirección Espiritual

Dios habla no sólo al corazón del individuo, sino también a través de la comunidad de la Iglesia. Una de las maneras más importantes de buscar claridad en el llamado de Dios en su vida, es hablar con alguien sobre ello. Un amigo en quien confía, alguien cuya fe usted admira, el sacerdote de su parroquia: todos ellos pueden ayudarlo a entender el llamado que está sintiendo y a responder de la manera en la que Dios lo está llamando a servir.

Un director espiritual puede también ser un recurso valioso en el discernimiento. La dirección espiritual es una relación de confianza en la cual el director ayuda a quien dirige a notar, entender y responder a lo que Dios está haciendo en su vida. El director espiritual no es un terapeuta, un mentor, un coach de vida, o alguien que le dice qué hacer. Su trabajo es escuchar lo que está pasando en su oración y su sentido de cómo Dios está activo en su vida, y ayudarlo a ver dónde está trabajando Dios. La dirección espiritual sólo será útil para aquellos que están comprometidos con la oración diaria. El director puede ser un sacerdote o religioso, pero hay mucha gente laica entrenada en nuestra diócesis que pueden servir como directores también. Para conseguir ayuda para encontrar un director espiritual, contacte al Padre Jonathan.

Sumérjase en la comunidad

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Casa Borromeo

Una casa de discernimiento
para hombres.

Dios nos ha salvado no sólo como individuos, sino haciéndonos miembros de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Eso significa que descubrimos el significado de nuestra vida en nuestra relación con otros. Pocas cosas son más importantes en el discernimiento que relaciones saludables. Nuestros amigos nos enseñan cómo amar y nos recuerdan quiénes somos. Nadie puede caminar por la vida Cristiana solo, así que es esencial buscar amigos que nos animarán, apoyarán y retarán a crecer en santidad. Si usted no tiene buenos amigos Católicos, ¡pídale a Dios que le ayude a encontrar algunos! Asista a algún evento para adolescentes o jóvenes en su parroquia. También puede revisar esta lista de ministerios para jóvenes a lo largo de la diócesis.

Una de las ventajas de asistir a un evento de discernimiento, además de claridad en su discernimiento vocacional, es la oportunidad de encontrarse con otros que también están buscando la santidad y discerniendo cómo es que Jesús los está llamando a dar su vida por los demás. Cuando hablamos con otros que están en el mismo bote, por decirlo de algún modo, descubrimos que no estamos solos –otros tienen miedos y retos similares. Y el gozo de ser un discípulo se amplía cuando compartimos el viaje con otros.